¿Han pensado alguna vez por qué los niños hacen tantas preguntas? Verán, el niño llega y te dice:
- Papá, ¿me compras un “Teletubie”? – No hay “Teletubie”.
La has fastidiado, porque ahí empieza ya su táctica.
- Papá, Papá, ¿por qué el mar es azul?
- Pues mira hijo, el mar es azul porque se refleja el cielo.
- Ah… Y Papá, Papá, ¿por qué el cielo es azul?
- Pues mira hijo, el cielo es azul porque… porque…son cosas de la estratosfera.
- Papá, Papá, ¿qué es la estratosfera?
- Pues mira hijo, qué es la… osea, ¿me estás preguntando que qué es la estratosfera? ¡Yo no sé qué os enseñan ahora en el colegio, hombre! Anda, anda, toma 1000 pesetas y cómprate el “teletubie” ese.
Pues así es como lo consiguen todo: preguntando.
Estoy pasando unos días en casa de mi hermana, y mi sobrino me tiene alucinado. ¿Ustedes se han fijado que los niños hacen preguntas mucho más inteligentes que los mayores? Cuando les recoges del cole les dices: “¿Te has comido el bocadillo? ¿Has jugado con plastilina?”
Ellos en cambio plantean cuestiones como: “¿Por qué el mar no se sale? ¿Los pájaros que hay en España son españoles? ¿En el cielo hay “Corte Inglés”?”
Y es que… Es que los niños todavía no han aprendido a tener prejuicios, preguntan las cosas y no les da vergüenza. Yo he descubierto que hay tres lugares donde un niño se pone especialmente preguntón. El primero es la cama. Claro cuando tú le vas a acostar, como él no se puede dormir, te acribilla a preguntas:
- Tío, ¿los conejos se lavan los dientes?
- Sí, sí, venga hasta mañana.
- Manel, ¿por donde mean los peces?
- Por un agujerito, a dormir, a dormir.
- ¿Y los animales por qué no llevan gafas?
- Porque eh… duermen mucho y no tienen la vista cansada, eh? Duerme, duérmete.
Y a las tantas de la madrugada, el niño se despierta, va corriendo a tu habitación, y te dice: “¿A que no se dice puta, cabrón y gilipollas? ¿A que no se dice puta, cabrón y gilipollas?”
¡Ah! Su segundo lugar favorito para hacer preguntas es el coche. El otro día íbamos con su padre, y de repente suelta:
- Papá, ¿por qué no tienes pelo en la cabeza?
- Vale niño, cállate y mira las nubecitas, eh? Y si tengo pelo.
- ¡No tienes, en esta parte no tienes, no tienes, se te ve la carne!
Y el tercer sitio donde los niños se ponen filosóficos es el baño. Es sentarse en el váter, y empezar a surgirle dudas trascendentales:
- Tío, ¿de qué color es la piel de Dios?
- Bueno… eh… Dios no tiene piel cariño, Dios es etéreo.
- Ah “etéreo” como el “radiocasete”.
Aunque lo malo, no es cuando no sabes qué contestarles. Lo malo es cuando te pone en un compromiso. El otro día estábamos toda la familia en casa de la abuela, y de repente mi sobrino se encaprichó de la figurita de Lladró:
- Abuela, ¿me la das?
- No hijo, cuando yo me muera será para tí.
- Ah. ¿Y cuando te mueres?
Pero no es que los niños sean crueles, ¿eh? Es que necesitan informarse. Y es que aunque el niño diga que quiere ser bombero ó médico ó policía, la realidad es que todo niño lleva dentro un periodista nato. Un niño necesita información: la infancia es una etapa angustiosa, llena de dudas. Yo de pequeño lo pasé fatal, ¿eh? Un día le pregunté a mi madre: “Mamá, ¿de donde salen las chuletas?” Y ella me dijo: “De los corderitos cariño, los corderitos como el de Norit” ¡Como el de Norit! Vamos, pillé un berrinche…
Pero aún hay una pregunta más angustiosa para un niño: “Papá, ¿quién puede más Superman o La Masa?” Y sobre todo: “Papá, ¿quién puede más TÚ o La Masa?”
Claro, y es que el niño tiene tantas dudas, que incluso hay veces que pregunta las cosas cuando ya las ha hecho: “Mamá, ¿a qué no pasa nada si tiro los macarrones por la ventana?, no pasa nada” “¿A qué no pasa nada si las gafas de Papá se rompen?, no pasa nada” “¿A gué no pasa nada si me medo un garbando en la nariz y me lo embujo pada dentgro?, no pasa nada, no pasa nada”
Luego, hay unas preguntas para las que los mayores (los padres), se creen que están muy preparados: Las de sexo. Como se han comprado un libro tipo “La aventura de nacer”, donde salen dibujitos del espermatozoide, el óvulo, ¿eh? Un primer plano en escorzo del zigoto… Todo muy bien explicado. Y claro, el niño termina de leer el libro y dice: “Vale Papá, pero ¿qué es una PAJA? ¿TÚ te haces pajas?”
¡Ah! Y cuidado, que los niños practican también el periodismo de investigación:
- Papá, Borja dice que el coche de su padre es mejor que el tuyo.
- Venga anda, el papá de Borja es gilipollas.
- Pues dice que es un 16 válvulas y que vale 4 millones.
- Por eso es un gilipollas. Cuando te diga eso le dices que el nuestro vale 6 millones.
Entonces el niño, se va a contrastar la información con otra fuente: – Mamá, ¿cuánto vale el coche de Papá?
- 4 millones.
- No Mamá, 4 millones es lo que vale el coche de Borja, Papá dice que el suyo vale 6 millones.
- Pero, ¡6 millones !¡Tu padre es gilipollas!
- No Mamá, gilipollas es el papá de Borja.
- No, y tu padre también. ¡Se va a enterar!
Claro. Y el niño con todos estos datos, a la mañana siguiente abre su informativo diciéndome: “Manel, ¿por qué todos los padres son gilipollas?” Y él no se queda en los titulares, ¿eh? Él sigue investigando: “Manel, ¿cuánto vale tu coche?” A ver qué le digo para que no se piense que soy como su padre y el padre de Borja. Buenas noches.
Las preguntas de los niños por Manel Fuentes
Julio 14, 2007Los traumas infantiles por Andreu Buenafuente
Julio 11, 2007Segun un estudio, uno de cada cuatro niños sufre o ha sufrido amenazas en la escuela. Esto parece que lo han descubierto ahora, pero esto hace tiempo que va.
El acoso escolar empieza con los motes. A mi de pequeño me llamaban “cuatro ojos”. De pequeño, ¿eh? (sonrie). No, pero a mi me parecia una virtud, “¡Cuatro ojos!” (con voz de niño pequeño) y yo como no sabia decia “¡Muchas gracias!” porque pensaba “Si tienes cuatro ves mas” y no, es porque veia menos, pero ¡yo que sabia!.
En mi clase habia uno que le llamaban “El Sinatra” ¿porque, porque cantaba bien? No, porque era un tio “Sinatractivo”, “¡Mira, llega el Sinatra!”. Y luego estaba la semaforo, porque a partir de las doce no la respetaba nadie. Hace tiempo que no la veo, ¿andeandara?.
Los mayores traumas aparecen cuando te enteras de que tus personajes mas queridos no son reales. El raton Mickey, que yo me extrañaba, digo “¿Y porque lleva guantes?” ¡Un raton con guantes, y tan contento! Y el “Nanana ranana” (imitandolo), y cantaba… Bueno, en fin, el Ratoncito Pérez, ¡que misterioso!… Pamela Anderson, ¡eso no existe! Si, si, si, no existe de ninguna de las maneras.
Y el Ratoncito Perez, que en el fondo que un alivio, porque un raton que deja regalos a los niños en sus camas mientras duermen… (breve silencio. chasquea los dedos) ¡Por menos de eso han procesado a Michael Jackson! “No, esque yo, ‘¡ou!’, yo Ratoncito Perez…” (imitandole) “¡Anda, pasa…!”.
Reconozco que a mi lo del Ratoncito Perez me gustaba. Para que ustedes me entiendan, yo llegue a robar la dentadura postiza a mi abuela, eso fue una operacion muy chula, porque me descolgue del techo como Tom Cruise (pone los brazos en cruz y se agacha un poco), con unas poles que me hice yo mismo… bueno, acabe asi (se tuerce) y yo “niiii” (se agacha mas). Mi abuela “¡¡Jjjjjrgggg, jjjjrgggg!!” (roncando), le cogi la dentadura, ese es el momento mas critico, porque los dientes con el agua se amplian y yo “¡¡Aaaahh!!” , vi la dentadura, mire a mi abuela y digo “¡Joder!”, la saque del agua y… ¡que momento! Y los iba cogiendo y los iba dejando en mi almohada. ¡Y claro, el Ratoncito Perez iba de puto culo ya!, primero se escondia, luego venia cada noche “¡Toma!” Bueno, al final pidio la baja por estres laboral. Fue unos dias antes, estuve a punto de atracar una clinica dental, digo “¡Este tio me trae el Corte Ingles, hombre!” y le pregunte a mi abuela y ella “¡Cuñaaaa!”.
Pero no, esta claro que los principales causantes de los traumas, ¿quienes son? Los padres. Porque los padres amenazan, con cariño, pero amenazan, “¡Si no te portas bien vas a ir al cuarto de las ratas!” ¡Joder! Yo pense “Tiene huevos. Yo duermo con mi hermano, ¡y las ratas tienen un cuarto! ¡Esto no me cuadra!” Los padres con el cariño, pues…
Y otro gran momento de trauma es el disfraz de carnaval. “Disfrazate” “¡No quiero!” “¡Que te disfraces!” y tu “¡Esque no me gusta!” “¡Anda, pasa, pasa!” “¡De Charlot no!” “Vale, de Charlot no” entonces tu madre dice “Voy a ser original” y me puso un disfraz de Orzowei. ¿Que pasa? Que yo tenia quince años y el disfraz era de otro niño de nueve. No se si se acuerdan los mas veteranos… uno dice “¡Uyy, si, sii!” . Orzowei era un tio muy delgadtio que estaba en la selva, era como un Tarzan de segunda regional, con todo el cariño para la segunda regional, quiero decir… era un tipo con unos pelitos que corria con una lancita y la cancion era “Orzowei, parapapa, parapapa” (cantando) y los nativos diciendo “Disimula, como si no lo vieras” ¡Porque era para darle con un hueso de esos de bisonte! Bueno, me difrrazaron de Orzowei, y el taparrabos, que se quedo en tanga, las mallas color carne, apretadas… ¡No era Orzowei, era Orzogay ya de pequeño! ¡Y con gafas! “¿Para que llevas gafas?” “¡Para ver a los elefantes!” (con voz de niño pequeño).
Uno de los peores traumas que recuerdo es cuando desaparecio mi mascota. Aqui me voy a emocionar… Era un periquito que se llamaba Gaspar. ¿”Ja”?, ¿que “ja”? ¿No han tenido periquitos? Entonces yo venia con una ilusion de mi colegio, con el aro como dije ayer, y yo “¡Voy a ver a Gaspar! ¡Gaspar, Gaspar!” (con voz de niño pequeño) y llego y me encuentro la jaula vacia. Y la puerta “iiooo… iiiooo…” (mueve la mano como si fuera la puerta de la jaula) “iiooo…” No estaba enamorado del periquito, ¿eh?…. Recuerdo que me quede mirando la juala… cayo el aro, “nnn ga, ga, ga, ga…” (lo imita ocn la mano) Digo “Mira cuanto tarda el aro” Como es concentrico, estuvo un minuto “ga, ga, ga, ga…” (da un pisoton como si lo parase), y la jaula “iiiooo…. iiooo…” (la imita otra vez) y yo pense “¿Porque se mueve la puerta? ¡Si el aire pasa!” Si, si. Aplaudan una perdida, si… Ese trozo de lechuga, que estaba seco ya, ¿eh? diciendo “¡Cambiame! ¡Cambiame, si no hay nadie!” (lo imita con la mano). Yo no podia pensar. Todos los restos que habia dejado Gaspar,porque era guarro, eso si, porque Gaspar… ¡como era Gaspar! ¡Todo lo que comia…! Bueno, en fin…. Y mi padre estaba detras, note una mano (se lleva la mano al hombro) y yo “¿Donde esta Gaspar?” “Hijo, Gaspar esta en un lugar mejor” yo pense “Mira, ¡ya esta en Marina D’or, cuidad de vacaiones!” Luego de mayor fui por compromisos y lo busque “¡Gaspar, Gaspar!” (hace como que lo busca) y la gente “‘Mira el de la tele, como esta!”.
Aunque los mayores traumas infantiles se generan la noche de reyes. Se puede contar ya, ¿no? (mira el reloj) Uy, si, ¡mira que hora es! ¡Uuuhhh…! Bien, la cavalgata… si, es muy tarde. La cavalgata es el inicio del trauma. ¡Ves a dos reyer blancos, seguidos de un concejal de cultura pintado de negro! Y piensas “¡No me extraña que vayan en camello, esto huele a droga!” ¡Y ese concejal que tira caramelos, pero al os niños de su partido! ¡Y ese padre que parece que le va la vida en ello! Tiene una vida comoda, estable, pero ¡mataria por un caramelo! Y los padres (da un codazo y hace como que coge un caramelo) “¡Toma, hijo!” (lo hace otra vez), y durante el año “¡No comas caramelos, que se te caen los dientes!” ¿Que pasa? ¿Que el resto del año si se te pueden caer los dientes? Yo preguntaba “¿Y como vendran?” “¡Vendran!” y yo me callaba. Como los reyes eran concejales y se ve que no tenian presupuesto, nunca te traian lo que pedias. Y mira que yo pedia cosas, desde lo del Ratoncito Perez estaba en la bundancia, y pedia de todo. Pedi un Simon, no se si se acuerdan, “hi-ho-hi-ho-hi” (hace como que pulsa botones) Que paranoico el juego, ¿eh? Bueno, pues a mi me trajeron un Raimon, que era en blanco y negro. ¡Te lo juro! Digo “¡Qe gracia!” “hi-hi hi-ho” “Solo hay una combinacion, papa” “¡Juega!” Claro, blanco, negro, blanco, negro, negro, blanco, negro, blanco, ¡pum! “¡Esque no les duran nada los juguetes!” digo “¡Coño, si esque no da!”.
Y el top ya fue que pedi mi fuerte Comansi, uno es de extraccion humilde y no teniamos mucho dinero, y yo con esa ilusion llego a la habitacion (sonrie y hace como que se apoya en algo). Veo unos caramelos, y digo “¿Y el fuerte?” Dice “El fuerte se lo han traido a tu primo. Lo tiene el, pero podeis jugar los dos” ¡Fijate lo que me dijeron! Y yo me lo crei, digo “¡Vale!” Fui a ver a mi primo y dice “¡Anda, quita de aqui!” ¡Otro trauma!.
Yo creo que antes todo el mundo era feliz hasta que llego Froy, un tio con barba, que pensaba demasiado, tenia un sillon y dijo “Voy a mortizarlo”, dijo “Los psicologos ganamos muy poco. A partir de ahora, todos vais a tener traumas y para quitartelos hay que venir a la consulta, minimo cien euros por sesion. Como la depilacion laser, pero de aqui” (se señala la cabeza).
Los mitos por Santi Millán
Julio 4, 2007El desarrollo del ser humano es fascinante, porque a medida que vamos creciendo no es que vayamos dejando cosas atras, es que literalmente se nos caen. Me explico: los dientes de leche, el pelo a los tios (yo todavia soy joven), las tetas a las tias (que vosotras sois jovenes pero hay que cuidarse), la nariz si eres Michael Jackson… Pero lo que mas duele que se te caigan son los mitos. Porque tu te enteras de que Rouco Siffredi tiene que tomar viagra y te duele mas que si tuvieras que tomartela tu.
Porque que se te caigan los dientes ya viene desde la tierna infancia. Me acuerdo cuando era asi de pequeño, con la misma nariz, pero asi. ¡Tambien tenia lo otro igual! (el pelo, quiero decir) Era lo mismo que ahora pero en reducido, y me acuerdo que me decia mi madre “¡Que viene la feria del pueblo!” ¡Que ilusion! “¡Que viene el Raton Mickey!” Y aquello, que lo veias venir y decias “Pues tampoco se parece tanto al de la tele” Tenia un ojo mas grande que el otro, el traje tenia pelotillas, la lengua era de trapo… ¡pero de trapo de cocina, con manchas de cafe y todo! Cutrisimo. Claro, se te iba cayendo un poco el mito, pero cuando te acercabas para hacerte la foto, “¡Che, pa hacerse la foto son quinientas pelas!” Que decias “¡Mama, que Mickey se ha tragado a un señor! ¡Y esta fumando, el señor!” A la mierda el mito del Mickey.
Pero la culpa de que se caigan los mitos la tienen los padres en parte por creartelos y en parte tu por creertelos. Porque claro, un dia llega tu padre, que todo lo sabe y todo lo puede (porque los padres con asi) y te dice “Santi hijo, que vas a tener un hermanito” Y tu “Ah, pues vale, bien” “Si, es que ppa ha puesto una semillita en mama, ha salido un repollo…” Que piensas “¡Coño, yo en un momento fui un repollo!” “¡Y lo va a traer una cigüeña desde Paris!” A ti la historia no te acababa de convencer, pero tu ibas con tus colegas y lo comentabas “Oye, vosotros, lo de que una cigüeña traiga desde Paris a un niño colgao del pico, ¿como lo veis?” Entonces te salia el empollon, con pruebas irrefutables de todo, y te decia “Vamos a ver, alma candida, ¿Piolin no vuela con la cabeza que tiene?”.
Y tu estabas feliz, hasta el dia que tocaba en clase educacion sexual, y ¿en quien creias? ¿En tu padre, que todo lo sabe y todo lo puede, o en tu profesora, que total, tiene la misma carrera universitaria que la Infanta Elena? La historia de tu padre era mucho mas creible, tenia animalitos. Pero claro, la profesora empezaba a dar pruebas, y mas pruebas, y explicaciones, y no te quedaba mas remedio que creertela. Y te ibas a tu casa con una angustia… “¡A ver como le explico yo ahora a mi padre lo que hace mi madre con la cigüeña!”. Tengo un trauma desde pequeño… ¡No le doy la espalda a una cigüeña ni borracho!.
Se te caia el mito de la Concepcion pero florecian otros nuevos, como el del primer beso. Tu creias que era como en las peliculas, y yo como era gilipollas, cada superficie lisa que veia ahi me amorraba, para ir practicando. Tenia toda la casa babeada, y mi madre decia “No se, ¡debemos tener caracoles o algo!” No, no, ¡era yo! Que mas que un adolescente enamorao parecia Steve Wonder, pero ahi estaba. Y llegaba el dia en que la practica se tenia que poner en prueba. Estaba la chica que siempre te decia que si, que bueno, vale, y aquello era…. ¡Horroroso! Si, porque ahi descubres dos cosas: que la ortodoncia no molesta solo al que la lleva y que es mejor amorrarse a las paredes porque por lo menos no meriendan bocadillos de mortadela.
Pero te daba igual, porque los besos son los preliminares de lo que realmente nos interesa: el sexo. Pero aquello tampoco llegaba. Y entonces se creaban nuevos mitos, como el de la primera vez, y llegaba un amigo y te decia “¡Chaval, lo que he descubierto! ¡Si le echas una aspirina en una coca cola a una pava y se te pone como las cabras!” Entonces hice una fiesta y baje a la farmacia y dije “Pongame una aspirrina y doce cajas de condones… No deja, vamos a asegurar, ponme doce cajas de aspirinas y un condon”.
LLega la fiesta, la chica y la freces una coca cola. Yo le meti siete, aquella noche no dormimos. Yo en mi casas, preguntandome que habia fallado y ella en el hospital con una sobredosis de cafeina. Unos gases… ¡Tenia la primera planta…! Siete coca colas, por algun lado tenia que salir aquello.
El caso es que te pasas la adolescencia esperando que dejen de caer mitos y empiecen a caer tias, aunque no sean miticas. La cuestion es que llega. Tarde, pero llega.
Vas madurando a medida que se caen los mitos, pero cuando ya maduras del todo es cuando ves a tu padre en una boda, bailando, con el whisky en el bolsillo de la americana, la corbata en la frente y diciendole a tu madre “¡Concepcion, esta noche concibes!” No solo se te cae el mito, si no que se te caen los huevos al suelo.
Lo que os recomiendo para que no se os caigan los mitos es no hacer o ver determinadas cosas, como por ejemplo: no ir al pueblo donde veraneabas de pequeño.
Mejor no, porque se te puede caer el mito del primer amor. Tu llegas al pueblo y te encuentras con Manoli, la chica que te dio calabazas, que era la mas guapa del grupo. Y la veias dejada, con dos churumbeles a los lados, en chandal y con los tacones, y la dices “Joder, Manoli, tu me dijiste que no querias estar conmigo porque era lo mejor para los dos, y solo te has equivocado en uno!”.
Y no os preocupeis, porque se caen los mitos, nacen otros… Porque seguro que de todos los que estamos aqui todavia hay algun primo que se cree eso de que hacienda somos todos, ¿a que si? Pues va a ser que no.
Perdedor Nato por Quequé
Julio 1, 2007Buenas noches.
¿Qué tal están? ¿bien?
Pues yo mejor. Sí, porque yo es que, he ganado el 2º certamen de monólogos de “El Club de la Comedia”, y vosotros no.
¿Qué? Pensáis que me estoy haciendo el chulo, ¿no? Pues, es verdad. Pa una vez que gano algo, ¡no te jode! Porque yo, siempre he sido un perdedor, pero no un perdedor cualquiera, no, no, no. Un perdedor NATO. Lo de nato no tengo ni puta idea de lo que es, pero es una palabra increíble, la pones detrás de perdedor y le da una…. como una…. perdedor… NATO… ¡Coño! Y como perdedor nato, pues empecé a perder cosas ya en la más tierna infancia. Aunque sin duda, la perdida más grave que sufrí entonces fue la de la inocencia. Claro, era muy inocente, yo me lo creía todo. Los reyes magos, Papá Noel, ratoncito Pérez, Felipe González…. Todo, todo, me lo creía todo. Lo que pasa que claro te vas haciendo mayor, te vas dando cuenta de las cosas, ¿eh? Ahora ya no creo en los reyes magos, ahora creo en el rey…. King África. Ya no creo en Papá Noel, ni siquiera en el Papa, creo en mi padre y tampoco demasiado…. Ya no creo en el ratoncito Pérez, ahora creo mejor en el conejito de Playboy. Y he dejado de creer en Felipe González, ahora creo en Zapatero…. porque la esperanza es lo último que se pierde… Claro, entonces al perder la inocencia, me convertí en adolescente, y entré en una etapa de mi vida en la que empecé a perder cosas, pero a mansalva. Yo recuerdo que mi madre siempre me decía “Hijo mío un día vas a perder la cabeza”….. ¡Coño! ¡Y acertó! Perdí la cabeza, me enamoré. Bueno que os voy a contar ¿no?…. Nos queríamos mogollón… Éramos súper felices… Pero… la perdí. Aunque en este caso, yo creo que perdió ella. Perdió en buen gusto pa empezar, y se fue con un ganador, nato por supuesto nato. Concretamente gano la primitiva el muy cabrón. Y es que, yo creo que lo que más perdí en la adolescencia fueron novias… perdí novias… novias… que lo que no pierdo de momento es aceite… de momento, que… Pero cuidao, que también en la adolescencia perdí algo que imagino que como a todos vosotros, coño, me hizo ilusión. Perder la virginidad… y no perdí dinero a la vez, que va… por amor. A la vez, perdí otras cosas que podemos llamar daños colaterales. Perdí los nervios, claro, estar ahí… Perdí un poco el sentido de la orientación… no esto… si esto por aquí no… Perdí el control, y como perdí el control a la semana me dio un susto… ¡Claro! Y cuidao, que ahora os voy a contar que yo de adolescente perdí, no una vez, sino varias veces la compostura. Esto es una cosa que nunca se debe perder. Vamos a ver, ponerme atención adolescentes del mundo que me estáis escuchando. Cuando uno esta en esa edad que camina por la calle como si tuviera la pierna de madera… todo ello porque el día anterior han puesto “Grease” por la televisión, o cualquier otra película de adolescentes conflictivos pandilleros, nunca bajo ningún concepto perder la compostura. Y si vas andando y metes el pie en una alcantarilla, y cada vez que apoyas en talón te acuerdas de la madre que parió a Travoltaaaa… Hay que continuar, siempre, siempre. Incluso hay como desafiante ¿no? Que pasaaaaa, que pa que pa que pasaaaaa… Chulesco, chulesco. A veces meto el pie en la alcantarilla, así me lo lavo. En cualquier caso, da igual que seas niño, adolescente, adulto… os voy a dar un consejo y hacedme el favor de seguirlo… No os perdáis vosotros mismos. ¿Por qué? Porque es una gilipollez. Aunque con alguna que otra que estoy viendo, pues me iba a perder yo esta noche… Vamos, digo yo que alguna habrá, porque justo antes de entrar se me han perdido las gafas. En cualquier caso, si hay alguna dispuesta que levante la mano, me da su número de móvil, yo lo apunto en la… en la… No me acostumbro a perder tantas cosas, la verdad. Es muy duro, y yo creo que al final tendré que consultarle a un experto en el tema no, como se lleva esto… A algún socio del Athletic… O mejor, a uno de IU. Aunque bueno, estos ya sé que me van a contestar… ¡Qué más se perdió en Cuba! Buenas noches.
Tener un amigo tuno por Manel Fuentes
Junio 2, 2007¿Saben cuál es la diferencia entre los Premios Nobel y los Premios Cervantes? Pues que en los Premios Cervantes actúa la tuna, ésta es nuestra aportación a la cultura universal: ”Mocita dame el clavel, dame el clavel de tu boca, que pa eso no hay que tener mucha vergüenza, ni poca”. ¿Hay o no hay nivel?
Pero claro como la tuna viene de la Edad Media, dicen que es cultura; también viene de la Edad Media la peste negra y no la metemos en las bodas. Yo tengo un amigo tuno, una desgracia como otra cualquiera, pero mi amigo Bermejo me dijo que se metió en la tuna para ligar, la verdad no lo entiendo, ¿cómo va a ligar un tío tocando la bandurria y disfrazado como el príncipe de Beuckelaur? Un día, entró su padre en la habitación y le pilló poniéndose unas medias negras: ”Hijo mío, ¿qué te pasa? ¿por qué te pones medias? ¿has salido del armario?” “No, papá es que me hecho tuno”. “¡Joder, ahora si que me has dado un disgusto, hostia!”.
Es como si les hiciesen una lobotomía, porque a partir de entonces mi amigo Bermejo ya no fue el mismo; un día voy a clase, y me lo encuentro en calzoncillos, tocando la bandurria, y rodeado de gente que le lanzaba cubos de agua, pero el tío feliz, ¿eh? Yo coño: “¿Bermejo te ayudo?” ”No déjalo Manel, es que es mi bautizo de tuno”. Si te tiran cubos de agua en el bautizo no me quiero imaginar como serán las hostias de la comunión, igual te las da Poli Díaz.
Pero con lo ilusionado que está, como le vas a decir que lo de la tuna es un coñazo. Tú te vas a Segovia a ver el acueducto, a comerte un cochinillo; tú estás tan feliz en el restaurante, y de repente oyes: “ticiticiclín”, coño, la tuna, y enseguida entra un tío gordo con barba, que se pone colorao y empieza: ”Mozitaaaa dame el clavel”, pues ya me ha jodido el cochinillo, porque como vas a comer a gusto con un tío dando brincos a tu lado tocando la pandereta y bailando como el negro de los Boney M, porque claro esto al principio empieza normal pero de repente le entran los picores, las convulsiones, y al final parece que le vaya a salir un alien de dentro… Pero bueno, ¿qué le pasa a este hombre? ¿Es así o es que está nervioso? Vamos yo no me imagino a este tío afeitándose.
Pero es peor cuando te encuentras a la tuna en la calle, porque ahí también está el de la bandera, otro que tal baila; el de la bandera es un tío que no sabe tocar ningún instrumento, pero que tiene tantas ganas de dar el coñazo como los demás. Y es que la tuna es como una plaga, o sea, tu estás en una boda y de repente: ”Mozitaaa dáme un clavel…”.Te vas, yo qué sé, a Australia, a cambiar de aires… y de repente, ticiticilin, doblas la esquina y: ”Mozitaaa dame el clavel…” Hasta si tienes una vecina que esté buena, una noche estás durmiendo, y de repente: “Mozitaaaa dame el clavel… ” Que te dan ganas de decirle: ”¡Mozita! ¡A ver si le das el clavel de una puta vez, a ver si se callan!”
Pero mi experiencia con la tuna, fue más allá. Un día me viene Bermejo y me suelta: ”Manel, ¿tú me quieres?”. Ya sabía yo que tanto pololo era por algo. ”No, no en serio, Manel, es que mañana tenemos una actuación en la tele, se nos ha puesto un miembro con paperas… tú solo tendrás que hacer bulto.”.
¿Tuno, yo? Estuve por partirle la bandurria en la cabeza, pero al final fui, porque un amigo es un amigo, aunque sea tuno. Y claro, Bermejo, me explicó que la clave para parecer tuno es el balanceo. Que yo me pregunto, ¿por qué se balancean? ¿por qué van borrachos? ¿o van borrachos para balancearse? Ya me veis a mi, en el programa de la Campos, balanceándome, y claro como yo no cantaba, me dio por analizar la letra de las canciones. Yo creía que solo pedían el clavel, pero no, hay una que dice: “Ese lunar que tienes cielito lindo junto a la boca, no se lo des a nadie, cielito lindo, que a mi me toca”. Luego dice: “Ay, ay, ay. ay”. ¡Coño! Le están arrancando el lunar, y encima dice: “Canta y no llores”. Bueno, pero la que más me impactó fue esa que dice: “Deja que te ponga la mantilla blanca, deja que te ponga la mantilla azul, deja que te ponga la de colorado, deja que te ponga, la que sabes tú”. Está claro, a estos tíos lo que les gusta es ponerse a jugar a las muñecas. Si quieres hacer feliz a un tuno, regálale la Barbie Bandurria.
En fin, que visto lo visto, podríamos decir que los tunos son como los hoolligans, pero en leotardos, o sea son todo tíos, van vestidos de mamarrachos, van mamados y no paran de dar voces; pero bueno tienen una ventaja respecto a los hoolligans, los tunos, que les das dinero y se van. Buenas noches.
Los funcionarios por Amparo Baro
Mayo 19, 2007El otro día tuve que salir para hacer unas gestiones burocráticas….
Nada complicado, ¿eh? Tuve que ir a sacar un certificado de empadronamiento para renovar el DNI, porque como me he cambiado de domicilio, me hacía falta para compulsar una fotocopia para presentar en hacienda…. lo típico.
Y una cosa puedo decir: he descubierto una raza superior: LOS FUNCIONARIOS….
Es que los funcionarios no son igual que el resto de los humanos…. Para empezar, el ser humano desayuna una vez al día…. Pues los funcionarios no. Los funcionarios, vayas a la hora que vayas, siempre están desayunando.
Lo que creo, es que hacen guardia para que siempre haya uno desayunando. Incluso creo que tienen montada una red de tal manera, que en cuanto te ven llegar, se avisan por teléfono: “oye Jiménez, y Jimenez que acaba de entrar una con cara de buscarte, que no sé…. Anda vete corriendo a desayunar”…
Y así pasa, que tu haces 4 horas de cola, llegas a la ventanilla y te dicen: “Esto no es de mi competencia, lo lleva Jiménez, y ahora justamente estará desayunando”…. Pero aún puede ser peor, eh? Te pueden decir: “Mire señora, esto lo lleva Jiménez, pero hoy no ha venido porque tiene un día moscoso….”
Que claro, cuando oí la palabra moscoso, pensé que era una gripe con mocos…. Pues no…. Es un día libre que tienen. No será una gripe, pero es igual de contagioso, porque hoy la tiene Jiménez, ayer la tuvo aquel,la semana pasada el bedel…
En fin, que tuve que hacer 3 viajes hasta que se me apareció Jiménez…. ¡Bueno! Al verle, es que me temblaban las piernas. La verdad es que casi me daban ganas de pedirle un autógrafo. Y va y me dice: “Pero señora, esto es urgente! ¿Cómo ha tardado usted tanto en venir a recoger el certificado?” Tu, claro,…. ante esa raza sperior, pues te acojonas y dices: “Pues mire, es que viene la semana pasada y usted tenía un mocoso y su compañero no sabía nada,…”.
Entonces… él te mira como la de Fama, como diciendo: “Buscas el certificado, pero el certificado cuesta, y aquí es donde vas a empezar a pagar con sudor”…Por fin te da un impreso y te dice: “Vaya a que se lo selle el oficial adjunto”… y ¿dónde está ese señor?, “Bueno pues ahora justamente debe estar desayunando” y ahí te quedas esperando al oficial adjunto, y viendo lo cariñosos que son los funcionarios… todos hablando por teléfono con la familia, con el padre, con el tío, con la prima, y claro! Tú te solidarizas con ellos….acordándote de la madre que los parió a todos.
Por fin llega el oficial adjunto, y antes de que puedas abrir la boca te dice: “Enseguida le atiendo, espere un momento”. Y cuando un funcionario dice “Espere un momento”…. ¡Atención! porque aunque no se note, el va a entrar en otra dimensión. Lo que para ti van a ser dos horas de reloj, para él son unos minutitos de nada. Pero unos minutitos muy bien provechados, ¿eh?, cuando viene, vuelve cargado con las bolsas de Hipercor, con la merluza congelada goteando….
¡Y es que claro! Los funcionarios, como raza superior, tienen el poder de dominar el tiempo.
Tú, por ejemplo, le preguntas a un funcionario cualquiera: “¿En qué cae el año que viene el puente de la Inmaculada?” Y él en menos de un microsegundo te dirá sin pestañear el año, el mes, el día y hasta te informará de que él ya tiene reservado el puente para irse a Altea…. El Windows Millenium a su lado es como la cuenta de la vieja….
Por fin, como ya tienes el certificado sellado, te vas a Hacienda, que en el fondo es lo que estabas deseando. La cola de Hacienda es como la cola del dentista: sabes que algo te van a sacar… Y pasa una cosa curiosa, cuando por fin te toca, el funcionario que está detrás de la mesa te dice:”Siéntese”. ¡Malo, malo, malo!, ¿Ustedes conocen a alguien que le hayan dado una buena noticia sentado?. Pero bueno, tú te sientas, abres tu carpetita azul con gomitas donde pone “HACIENDA”, sacas los papeles, él los coge, empieza a leerlos y también empieza a poner caras raras… y mientras lo lee, te mira de una forma intermitente, como diciendo: “¡Es usted una choriza!” Y tú muerta de miedo, pensando “Que habré hecho…” Te sientes como en el corredor de la muerte esperando a que te frían… Y en ese momento suena el teléfono, el tío impertérrito mirando el ordenador….y el teléfono sonando… y el tío mirando el ordenador… y el teléfono sonando y el tío sin hacer caso… y el teléfono sonando… que te dan ganas de decir: “¡Pero conteste por el amor de Dios! ¡!Que puede ser el indulto!”.
Por fin le da a una tecla del ordenador y te dice: “pero es que esto está mal. ¿Esto quién lo ha hecho?, y tu otra vez acojonada dices: “Pues Jiménez, pero no le diga que se lo he dicho yo”. “Pues tendrá usted que traerme otro certificado antes de 24 horas, porque sinó tendrá que pagar una multa de 400.000 Ptas, por que estos datos no se corresponden con los de mi ordenador…”.
¡Sacarle otro certificado a Jiménez en menos de 24 horas! Y le digo: “¿No sería mejor y más fácil que yo le comprara a usted otro ordenador?”.
Pero la próxima vez… a mi no me pillan, ¿eh?… No, no. La próxima vez, cuando yo esté sentada delante del funcionario, sacaré el termo de café, mi bandeja con bollo, una exprimidora, dos kilos de naranjas…. y le diré: “Aquí tiene usted el desayuno, pero de aquí no se mueve”.
Ella te quiere como amigo por Pablo Motos
Abril 27, 2007Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es: “Tenemos que hablar…”. Pero no, la peor frase que te pueden decir es: “yo también te quiero… pero solo como amigo”.
Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el más enrollado… pero que no va a salir rcontigo. Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella. Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: “Señor Motos, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado… pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?”.
Me pregunto, ¿qué he hecho mal? Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos? ¿Del quinto? ¿Del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!.
Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax: puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar… Lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.
Es que si lo piensas… Si para una tía considerarte “su amigo” consiste en arruinar tu vida sexual, ¿qué hará con sus enemigos? A mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos “follar como amigos”.
Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y meteorito amenaza la Tierra… ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!.
Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar? Pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la técnica de “consolador”: “No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas… Que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier… como yo”.
Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia. Es la técnica del “gusano miserable”. Cuando ella te dice:
- Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
- ¿Paco? Es muy majo, sí… un poco bizco.
- No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
- Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
- No la miraba a ella, me miraba a mí.
- ¿Ves como es bizco?
El colmo es que las tías consideran que tienen una relación “superespecial” con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo “superespecial” no sería que sí pasara algo?.
Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:
- Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
- ¿Y donde duermo?
- Pues en mi cama.
A ti te tiemblan las piernas: “¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!” Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: “Me voy a tener que quedar en calzoncillos… con la alineación de planetas que llevo encima”.
Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: “Hasta mañana”. ¡Y se duerme! “Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?”.
¡Estas acostado con la tía que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: “¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?”. Pero después de muchas horas ya solo te haces una pregunta: “¿Seré realmente gilipollas?”.
No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: “Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!”. Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres… Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.
Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:
- ¡Ay, es Oscar!
- ¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado?
- Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Vaqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie. ¡Qué tu eres un amigo! Tienes mala cara, ¿has dormido bien?.
Y ahí te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.
Escrito por Sandra
Escrito por Sandra
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